jueves, enero 08, 2015

El racismo.

El lenguaje Español es sin duda uno de los mas ricos en cuanto a composición se refiere. Es con el que mejor se puede llegar plasmar en palabras aquello que pasa por nuestra mente.
La sintaxis, la gramática, la composición, los tiempos verbales...hay miles de formas de conjugar y jugar con ellas para montar una oración u otra, las composiciones pueden llegar a ser infinitas.
Son piezas de puzzle con las que se pueden montar infinidad de obras, todas ellas únicas y igual de válidas.
Otros lenguajes no tienen tanta historia,  y por tanto no son tan cultos y ricos en componentes; el inglés por ejemplo, usa muchísimas menos formas y complicaciones para transmitir cualquier mensaje, motivo por el cual, los angloparlantes deben recurrir muchísimo mas al lenguaje corporal que los hispanohablantes, de ahí que hayan desarrollado un lenguaje corporal mucho mas dinámico y con mucho mas movimiento. Un lenguaje mucho más musical.
Esta característica se aprecia mucho mas en los anglosajones de raza negra, que tras siglos de esclavitud y de silencio tuvieron que desarrollar otros métodos de comunicación entre ellos como el que se da a través del lenguaje corporal, es decir, cuando nos hablamos con los gestos, con miradas, y en definitiva con los ojos, con la mirada.
Este proceso tras los siglos les ha otorgado una gracia especial a la hora de comunicarse y gozan de esa comunicación, que aunque mas limitada liricamente, corporalmente esta mucho mas desarrollada.
Un don que se les ha sido otorgado tras años y años de sumisión, y que ahora, junto a su genética, es envidiada por la raza blanca, y motivo de racismo.
En mi opinión el racismo jamás acabara hasta que demos por asentado que los negros, físicamente son superiores a nosotros, y que más que temer, es una característica a adorar, pues por dentro, quitando el envoltorio, el aparato que que nos ha sido otorgado, todos sumos iguales, todos somos energía.