El primer viaje fue bien, mas que nada porque nos acompañaron los coordinadores hasta nuestro puesto y nos iban indicando, pero el regreso fue un caos.
No se porqué, el motor de mi lancha se paraba, y de tanto estirar la cuerda del motor, me duelen los dedos a punta pala. Después la lancha de Raul se paró no se sabe porque, asi que Hugo (mi acompañante de lancha, el que estaba a mis órdenes) y yo ,fuimos a ayudar a Raul y a Angie (acompañante de Raul).
Mientras le ayudábamos mi lancha se paró, la de Raul no iba, y alli estábamos en medio del mar flotando a la deriva, yo ya estaba de los nervios, me veía en una isla desierta enviando botellas de socorro.
Nos cambiamos los acompañantes, ahora yo iba con Angie, y las lanchas ya iban (porque? no lo se, se arreglaron solas) por fin todo iba normal!!
Pero entrando a la bocana del puerto, casi morimos Angie y yo, la lancha se levantaba tanto por popa que pensaba que en cualquier momento dariámos vueltitas de campana.
Por eso, a Raul y a mi, todo nos parece gracioso, casi morimos el primer dia, estamos hechos gambas, llenos de heridas causadas por la lanchita, agujetas en todo el cuerpito...
Pero todo nos parece gracioso!