sábado, noviembre 12, 2011

La vida sigue...

Y porque digo esto eh mis pequeños fanáticos que habéis llegado incluso hasta el borde del suicidio por mi dejadez a la hora de actualizar? eh, eh, eh? Pues una, por que me da la gana, y dos, porque aunque haya dejado un poco de lado esta maravillosa página la cual ha recibido hasta ofertas de la Warner para plasmar mi peculiar vida en la gran pantalla, la vida ha seguido su camino...
El problema es que ha seguido un camino tan rápido que ha sido imposible plasmar cada una de mis mil y una aventuras. Es como si me hubiera subido al Ave de Valencia rumbo a Madrid y al llegar me hubiese dado cuenta de que si, de que mi cuerpo ha llegado sano y salvo a Madrid, pero mi mente no ha sido tan rápida y sigue en la estación Norte de Valencia, esa gran obra de Demetrio Ribes de estilo modernista.
Podría haber dado cualquier otro ejemplo, pero nunca viene mal recordar algunos de los grandes logros que ha hecho este nuestro gobierno.

Este tiempo de ausencia ha estado repleto de anécdotas, básicamente todas ellas centradas en las maxi discotecas de Ibiza, rodeado de éxtasis, drogas y sexo a raudales. Había noches que no daba a basto buscando que droga probar. He vivido tantos orgasmos musicales que solo de recordarlos se me pone el corazón de terciopelo. O de charol. No sé. Amnesia, Pachá, Space...soy clubber. Mi pene ofrecía tanto placer al personal, que había días que me despertaba y ni siquiera podía recordar que suculentos labios se habían paseado por mi más preciada torre de Pisa.
Y no, no es que tenga mi pene tuerto como la torre de Pisa, que para eso ya tenemos a Guti por ejemplo ( aahhhhh jajajjajaa, ahora si que no puedo parar de reirme como un buen poseido), es solo una manera de introducir a Pisa y a su región , la Toscana, y ese viaje tan deformado virtualmente que he hecho con esa persona que una vez conocí en un avión y decidí que fuera mi gran compañera en este proceso al que llamamos vida.

Ha sido como montarse a un montaña rusa, darlo todo al 200% y de repente llegar al final del camino y quedarse uno más parapléjico que cuando Janet nos enseñó su negro pezón y supuso su declive musical para los restos. Ahora, la montaña rusa esta parada, descansando de la gran euforia que nos ha proporcionada y recargándose para una nueva temporada que nos espera con ansias. Y mientras tanto, y esperemos que en esa espera, no encuentre otra montañita rusa a la que subirme y en la que no me de tiempo a asimilar todo lo que pueda ofrecerme, nos veremos por aquí, la chiquiweb.
Y este post se lo dedico a mi amigo Valentín. Mi fan número uno. Jajajaja!

PD: Pues lo siento pero no me deja ponerlo en verde y rojo, asi que a joderse deformes. Chao Mohe.

1 comentario:

Valentin dijo...

Grande Alvareto!